Dra. Carmen Marta Lazo

Vicerrectora de Comunicación e Identidad Institucional en la Universidad de Zaragoza, España.
“Las universidades deben asumir una triple función: formativa, investigadora y social.”
“Universities must assume a triple function: educational, research and social.”

Fecha de publicación: 21 de marzo de 2026

Dr. Enrique A. Morales González
Editor Titular ACREDITAS

La Dra. Marta Lazo es una destacada académica e investigadora especializada en comunicación y periodismo. Como Catedrática y Vicerrectora en la Universidad de Zaragoza, ha desarrollado una extensa trayectoria dedicada al análisis de los entornos digitales, el pensamiento crítico y las competencias mediáticas en contextos educativos y sociales. Su producción académica y liderazgo en proyectos de investigación nacionales e internacionales la han posicionado como referente en competencias mediáticas, cultura digital y ética comunicativa. A lo largo de su carrera ha recibido diversos reconocimientos y distinciones que reflejan su compromiso con la excelencia académica, la investigación y la promoción de valores sociales. Su experiencia resulta particularmente relevante en un contexto global marcado por la transformación digital y los desafíos de la desinformación.

Agradecemos profundamente a la Dra. Marta Lazo por haber aceptado participar en este diálogo, compartiendo su visión y experiencia con la comunidad de lectores de la revista Acreditas “Por la excelencia de Iberoamérica”

Dra. Carmen, en un escenario caracterizado por la sobreinformación y la desinformación, ¿qué papel deben asumir las universidades para promover una cultura mediática crítica y responsable?

Las universidades deben asumir una triple función: formativa, investigadora y social. En el plano formativo, es imprescindible integrar la alfabetización mediática como competencia transversal, no solo restringida a las titulaciones de comunicación. Debemos de considerar que todo profesional interactúa con información y debe prepararse para saber utilizarla de manera responsable y con criterio. En el ámbito investigador, las universidades deben impulsar estudios sobre una de las mayores lacras que hoy afectan a la sociedad, la desinformación. Asimismo, llevar a cabo estudios sobre la polarización debida al funcionamiento de los ecosistemas algorítmicos, aportando evidencia científica que contribuya a políticas públicas responsables. Además, se deben de fomentar laboratorios de verificación, proyectos de innovación docente y espacios de diálogo interdisciplinar sobre estos temas. En cuanto a la dimensión social, la universidad debe actuar como agente de referencia ética, promoviendo la divulgación científica, la transparencia institucional y la colaboración con medios de comunicación para fortalecer la confianza de la opinión pública en el conocimiento validado.

¿Cuáles considera que son las competencias fundamentales que deben desarrollarse en los estudiantes universitarios para enfrentar los retos del ecosistema digital?

Más allá de las competencias de manejo instrumental y técnico, el reto debe consistir en formar a los estudiantes para que sean capaces de interactuar críticamente con la tecnología. Las competencias pasan por desarrollar la actitud analítica y crítica, para saber contrastar las fuentes y evaluar la calidad y veracidad de la información. La competencia intercultural y la socioemocional, asimismo, resultan necesarias en entornos globalizados y conectados desarrollando la promoción del diálogo respetuoso. Y una de las dimensiones más importantes es la ética y la responsabilidad cívica, especialmente en lo que se refiere al respeto a la privacidad, a la producción y difusión de contenidos.

La transformación tecnológica y la inteligencia artificial están redefiniendo el ejercicio del periodismo y la comunicación. ¿Cómo deben adaptarse los planes de estudio para responder a estas nuevas realidades sin perder el enfoque ético y humanista?

Efectivamente, el periodismo y la comunicación no pueden reducirse a procesos automatizados. La interpretación, la contextualización y la responsabilidad social siguen siendo pilares fundamentales en la preparación universitaria. La adaptación curricular debe ser estratégica, incorporando formación en inteligencia artificial, análisis de datos, automatización de contenidos y narrativas transmedia, sin olvidar asignaturas de carácter humanístico, potenciando la ética y deontología profesional, la filosofía de la tecnología y los derechos digitales, asegurando que el uso de herramientas automatizadas esté guiado siempre por principios de responsabilidad social. Además, es fundamental promover metodologías activas, como el aprendizaje basado en proyectos, las simulaciones profesionales o el trabajo colaborativo interdisciplinar que acerquen al estudiante a escenarios laborales reales, fomentando la reflexión crítica sobre el impacto social de la innovación tecnológica, según sea utilizada de manera razonable o sin control.

Desde su experiencia investigadora, ¿cuáles son las principales líneas emergentes en comunicación y educación que marcarán el futuro de la formación universitaria?

Entre las líneas emergentes más relevantes destacaría la alfabetización mediática en entornos algorítmicos para combatir la desinformación, la inteligencia artificial generativa aplicada a la producción automática de contenidos, la ciudadanía digital y participación democrática en entornos virtuales, la ética de datos y el emprendimiento y la gobernanza tecnológica. Asimismo, se observa un creciente interés por la formación interdisciplinar que conecta comunicación, educación, tecnología y ciencias de la salud.

Ha sido reconocida con importantes premios académicos y de investigación. ¿Qué significado tienen estos reconocimientos en su trayectoria profesional y qué mensaje transmiten a las nuevas generaciones de investigadoras e investigadores?

Los reconocimientos nunca son individuales, siempre son fruto del esfuerzo al trabajo colectivo, de quienes te han formado en tu trayectoria, del equipo con el que trabajas y las redes de investigación en las que participas. Suponen también un impulso que te ayuda a recordar lo que siempre debe estar presente en nuestras trayectorias, la responsabilidad social de la investigación. En un contexto cada vez más competitivo para las nuevas generaciones, estos premios transmiten que es esencial investigar con rigor, publicar con calidad y orientar la investigación a dar respuesta a problemas sociales que sean preocupantes.

Finalmente, como académica y líder universitaria, ¿cuál sería su mensaje para las mujeres que aspiran a ocupar espacios de liderazgo en la Educación Superior y la Investigación?

Les diría que no renuncien nunca a sus aspiraciones, que confíen en su formación y que entiendan el liderazgo como un servicio a la comunidad académica y a la sociedad. Las mujeres debemos asumir con convicción nuestra capacidad para dirigir proyectos, equipos y estructuras académicas, superando barreras estructurales aún presentes. En este sentido, es fundamental impulsar políticas de conciliación y corresponsabilidad, así como fomentar redes de apoyo que impulsen la colaboración, la empatía y la excelencia profesional.